David Luiz: Fortalezas que se vuelven debilidades
David Luiz fue antagonista en la obra interpretada el miércoles, que tuvo a un Manchester City sin muchas dificultades para llevarse los 3 puntos en el juego contra el Arsenal.
Un defensa que ha ganado una final de Champions, otra de Europa League, cuatro ligas en tres países distintos, cuatro copas nacionales, y otras más. Experiencia, le sobra; condición física, se le envidia; la técnica con los pies, lo distingue ; madurez, le falta aún. 33 años ya, para su posición, la edad es un valor fundamental, pero no se le nota cuando se manda partidos como el de la semana pasada. Entró de cambio en el primer tiempo, y en 25 minutos que estuvo en el campo, pareció un juvenil que debutaba con el equipo.
Un balón largo a su ubicación que no supo medir para despejar. Trató de controlar con la cintura, y su error permitió que la pelota le llegara a Sterling para rematar a quemarropa, sin opción de reaccionar para Leno. Su par en la zaga, Mustafi, no desconfió de él, por lo que no siguió la trayectoria de la jugada y el delantero inglés quedó totalmente solo para definir. Este fallo ya parecía otro habitual en la última línea de la cancha. Empezaba la segunda mitad, y decidió forcejear con Mahrez cuando el atacante lo encaró y superó en un uno contra uno, del cual salió como resultado un penal provocado por el brasileño al derribarlo. Si quedaban dudas de la actuación que estaba teniendo David Luiz, se fue expulsado en esa acción. La roja directa que le sacaron es debatible, sin embargo, selló el final de la terrorífica tarde que sufría.
Algo innegable es la enorme humildad para reconocer sus falencias. "No es culpa del equipo, es mi culpa. Ellos jugaron bien, especialmente cuando quedaron con 10. El entrenador es estupendo, los jugadores lo hicieron increíble. Es solo mi culpa", declaró a SkySports al finalizar la jornada. No solo en esta entrevista, dentro y fuera del césped es un gigante trabajador y un excelente compañero.
Para algunos, fue el peor rendimiento en su carrera, y eso es mucho decir para un jugador que estuvo en el 1-7 de Alemania a Brasil.
Distraído, desenfocado, desbocado, son actitudes que identifican al ex Chelsea, PSG y Benfica. Tiene firmeza para imponerse, personalidad, peso para patear en una tanda de penales, como lo demostró en Múnich, con un disparo potente y arriba. Goza de una confianza admirable, mismo atributo que lo condena en demasiadas situaciones al descuidarse en reiterados momentos, cosa inaceptable para un marcador central. Una valentía desmedida, la cual termina en desorden.
"Patiño" fue villano en el duelo frente al City, otra ocasión en la que fue señalado por los medios.
Ahora, su contrato con el club acaba en julio. El Arsenal tiene la opción de extenderlo por 12 meses más, aunque según Daily Mail, el defensor exige dos años en su nuevo convenio. The Geezer tendrá suerte si sigue en un equipo de las cinco grandes ligas europeas en la próxima temporada.
No es un buen momento para pedir, tras el pésimo partido que tuvo.

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